domingo, 28 de septiembre de 2008

Cerrando puertas y hablando ventanas

Como motivo del cambio de trabajo la que suscribe se ha puesta ordenar los armarios de su desordenada vida sentimental.
Definitivamente he cerrado una puerta que llevaba mucho tiempo entornada.
Guapo e inteligente, al menos para mí, consiguió hacerme cruzar la línea que separa la atracción y el deseo de algo más profundo e intenso. Pero no me dejó alejarme demasiado y me dediqué a vagar sin alejarme demasiado de esa línea.
Nos hemos estado acostando durante cerca de año y medio, reencuentros, abandonos... realmente ha sido la historia menos historia de mi vida. Tras meses diciendo que esta era la última vez al final ha resultado que lo único que necesitaba para olvidarle era volver a acostarme con él: ahora ya no siento las mariposas en el estómago que sentía antes, ni esa pasión que me sacudía la espina dorsal y se deshacía en múltiples orgasmos.
Ahora, pequeño, solo eres un recuerdo en mi memoria, una sombra en mi noche y un sordo gemido entre mis sábanas.
Y ¿sabes? me vas a echar de menos tanto que acabarás reconociéndolo en voz alta.
En el pecado llevas la penitencia y yo ya he cumplido la mía; me he liberado.
Gracias por nada. Y por todo lo que me has dado sin tú saberlo.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Gegen Sie gleich retch

He cambiado de trabajo; hace tres o cuatro meses me levanté un día y me dí cuenta de que me daba todo igual, me daba igual que sonara el despertador que que no, que me duchara y fuera a currar o que me diera la vuelta y llegara 15 minutos tarde.

No es bueno no estar motivado con algo que te ocupa 40 horas semanales. Yo prefiero estar comida por el estrés a estar aburrida dejando pasar las horas.
Pero de ahí al salto hay un proceso mental y físico que no es nada trivial: primero ¿qué trabajo te gustaría hacer?, y de esos trabajos ¿para cuáles estás capacidado? y por último ¿qué ofertas hay actualmente en el mercado?

Yo he tenido suerte, laboralmente siempre he tenido suerte aunque no tengo claro si es suerte o es que no tengo ningún problema en trabajar como una bestia, en que me anticipo a los problemas y en que cuando algo me apasiona saco el máximo partido de mis habilidades. Y eso siempre es un buen aval, supongo.

Así que, como decía mi profe de alemán: siga usted recto, señorita, que al fondo encontrará lo que busca.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Y después de follar no vale dormirse

Ayer estaba hablando con un amigo sobre las dificultades para seguir despierto una vez has cumplido y te has relajado.

A mí me entra un sopor y un gustito que lo único que quiero es acurrucarme como un gatito y ronronear un poco. Pero hay gente que prefiere hablar y que le hablen, y eso cuando estás cansada es un coñazo.

Me ha contado un amigo que su novia le tiene amenazado con que si se duerme sin un mínimo de conversación coherente tomará medidas disciplinarias, así que mi amigo ha puesto las pilas y después de el o los polvetes de rigor se gira hacia su amorcito y le dice "¿has visto cómo está últimamente la gasolina?" ¡ole sus cojones! a mí me dicen algo así y, además de perturbarme el sueño, igual hasta me ahogo de la risa.

En fin, que donde esté el sueñecito postcoito que se quite cualquier tipo de conversación; el silencio está más que recomendado.

Besitos de La Nena

sábado, 20 de septiembre de 2008

Semanita triunfadora

Llevo una semanita que no me lo creo ni yo; esta mañana he quedado a desayunar con un antiguo ligue y hemos terminado en la cama; pegándonos el homenaje del siglo.

Resulta que nos conocimos hace un par de años a través de amigos comunes, nos enrollamos una noche, ninguno quería compromiso y además él era un cabronazo. Si no fuera por el sutil detalle de que fué el polvo más salvaje de la vida de ambos no habríamos vuelto a quedar.
Y durante un año quedamos unas cuantas veces, todas furtivas y todas producto de un mensaje de móvil en medio de la euforia de la borrachera.
No tengo muy claro por qué me acostaba con él, si a nivel persona no le gusto y no me gusta, si está claro que el numerito romántico se lo ahorra porque va a saco conmigo y con cualquiera.

Hoy ha sido diferente, hemos desayunado, hemos hablado y nos hemos caído bien, al final echar un polvo ha estado bien, no ha sido lo salvaje que solía ser pero esta vez me ha gustado charlar con él, abrazarle y acariciarle. Al final han sido tres polvos y muy diferentes de los que recordaba.

A ver qué hago ahora, al final acabaremos siendo amigos y todo. Después de todo lo que ha llovido.

Lo que siempre he dicho: si la gente follara más jodería menos.

Besitos de la Nena actualmente diosa del sexo a tiempo completo.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Ventajas de echar un polvo a mediodia

La vuelta de vacaciones ha sido bastante más ajetreada de lo que una esperaba.
A mis treinta y poquísimos desconocía los beneficios de follar salvajemente a mediodía; piel tersa, sonrisa picarona y dieta sana y equilibrada.

Yo pensaba que se me iba a hacer muy cuesta arriba volver a la rutina después de unas cortas pero intensas vacaciones pero el factor sorpresa de mis polvos furtivos me hace superar eso y mucho más.

Así que la Nena se esta saltando años de colegio de monjas para convertirse en la putilla que siempre oyó criticar; a los 17 me parecía imposible follar, a los 20 me resultaba aberrante echar un polvo con alguien de quién no estaba enamorada, a los 25 me juré que no me acostaría nunca con un hombre con novia y a los 30 que jamás me acostaría con un hombre casado.
Entre cada una de mis categóricas afirmaciones y la posterior negación no llegó a pasar ni un año.

El refrán de este agua no beberé, ese cura no es mi padre y esa polla no me cabe me viene como anillo al dedo. Y esta vez he bebido de ese agua y vaya si esa polla me cabe, me he saltado mis reticencias morales y las físicas y la verdad es que, metidos en faena, me preocupaba más el tamaño que el estado civil.

Ahora, además de amigos, follamos como animales. Y es que tirarte a uno de tus mejores amigos es una experiencia que todo el mundo debería probar, al menos una vez en su vuestra vida; mientras tomamos café hablamos de nuestras experiencias, rozamos nuestras manos y sonreimos removiendo el azúcar.

Yo nunca me había preguntado como de grande era la polla de mi amigo y ahora me encuentro tomando medidas de ella con mis tetas, con mis labios, con mi vagina. La verdad es que se la estoy midiendo a conciencia. Y me encanta tomar medidas; su sabor, su tamaño, su olor...

¿Amor? No sé, igual existe pero con todo este torbellino una no lo está echando de menos para nada.

Ains! podría ser más buena pero ... es que me resultaría muy aburrido. Y yo ya no puedo vivir sin estos orgasmos.